Nos movilizamos por Córdoba y el resultado superó todas las expectativas. Gracias al compromiso de estudiantes, alumni, docentes y administrativos, recolectamos más de tres toneladas de ayudas entre alimentos no perecederos, implementos de aseo, agua potable y concentrados para mascotas.
Cada donación fue una muestra real de empatía, de unión y del espíritu que nos caracteriza cuando el país nos necesita. La Universidad demostró, una vez más, que su grandeza no está solo en la academia, sino también en su corazón solidario.
“Juntos por Córdoba” fue más que una campaña. Fue un acto colectivo de humanidad.










