A su esposa, Sra. María del Rosario Quijano; a sus hijas, Paola, María Alejandra y Daniela; a sus nietas, familiares y seres queridos les expresamos nuestras más sentidas condolencias.
Hoy honramos a un líder excepcional, un hombre que dedicó su vida al servicio de Colombia, la educación y la Familia Neogranadina.
Su legado permanecerá en cada estudiante, en cada proyecto, en cada región a la que llevó oportunidades y en cada avance que impulsó en nuestra Universidad.
La “educación neogranadina para la vida, el liderazgo y la paz”, que él convirtió en nuestra hoja de ruta, continuará siendo el faro que ilumine el camino de nuestra institución y el legado que, por siempre, llevará el nombre del Mayor General (R) Javier Alberto Ayala Amaya en el corazón de la Universidad Militar Nueva Granada.



